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Informe del Grupo Banco Mundial

La pandemia representa una amenaza para avances en capital humano

Setiembre 21 / 2020

De acuerdo con un nuevo análisis realizado por el Grupo Banco Mundial, la pandemia de la covid-19 representa una amenaza para los logros que tanto costó conseguir durante la última década en las áreas de salud y educación, en especial en los países más pobres.

Las inversiones en capital humano —conocimientos, habilidades y salud que las personas acumulan durante el transcurso de su vida— son fundamentales para que los niños puedan desplegar su potencial y para incrementar el crecimiento económico de los países.

Así, en el Índice de Capital Humano 2020 del Grupo Banco Mundial se incluyen datos sobre salud y educación correspondientes a 174 países (que representan el 98% de la población mundial) hasta marzo de 2020, con lo que se ofrece un parámetro previo a la pandemia de la salud y la educación de los niños.

En el análisis se muestra que, antes de la pandemia, la mayoría de los países habían realizado avances constantes en la creación de capital humano en los niños, y que los mayores logros se habían producido en los países de ingreso bajo. A pesar de este avance, e incluso antes de que se sintieran los efectos de la pandemia, un niño nacido en un país promedio podía esperar alcanzar solo el 56% de su capital humano potencial, teniendo como punto de referencia una educación completa y plena salud.

“La pandemia pone en peligro los avances en la creación de capital humano logrados a lo largo de una década, incluidas las mejoras en salud, tasas de supervivencia y matriculación escolar, y la reducción del retraso del crecimiento. El impacto que la pandemia ha tenido sobre la economía ha sido especialmente fuerte para las mujeres y las familias más desfavorecidas, muchas de las cuales han quedado en situación de vulnerabilidad frente a la inseguridad alimentaria y a la pobreza”, afirmó David Malpass, presidente del Grupo Banco Mundial.

Señaló que es fundamental que los países protejan a las personas e inviertan en ellas como parte de sus esfuerzos por sentar las bases para una recuperación sostenible e inclusiva y para el crecimiento futuro.

Debido al impacto de la pandemia, la mayoría de los niños —más de 1.000 millones— no han ido a la escuela y podrían perder, en promedio, medio año escolar, ajustado en función del aprendizaje, lo que representa pérdidas económicas considerables. Los datos también muestran importantes alteraciones en servicios de salud esenciales para las mujeres y los niños, muchos de los cuales no se han dado vacunas que son fundamentales.

En el análisis se llega a la conclusión de que los resultados en materia de capital humano en las niñas son, en promedio, más altos que en los niños. Sin embargo, esto no se ha reflejado en oportunidades similares para el uso del capital humano en el mercado laboral: en promedio, las tasas de empleo son 20 puntos porcentuales más bajas en las mujeres que en los hombres, y en muchos países y regiones la diferencia es mayor. Además, la pandemia agrava los riesgos de violencia de género, matrimonio infantil y embarazo adolescente, situaciones todas que reducen las oportunidades de aprendizaje y empoderamiento de mujeres y niñas.

De acuerdo al Grupo Banco Mundial, hoy los logros tan arduamente obtenidos en el área de capital humano están en peligro en muchos países. Pero los países pueden hacer algo más que solo trabajar para recuperar los avances perdidos. A fin de proteger y acrecentar los logros en el capital humano previamente conseguidos, es necesario que amplíen la cobertura y la calidad de los servicios de salud en las comunidades marginadas, promuevan resultados de aprendizaje y la matriculación escolar, y apoyen a las familias vulnerables con medidas de protección social adaptadas a la magnitud de la crisis que ha representado el coronavirus.

El informe sostiene que la aplicación de medidas normativas ambiciosas y basadas en datos empíricos en las áreas de salud, educación y protección social puede permitir recuperar el terreno perdido y allanar el camino para que los niños de hoy superen los logros en capital humano y los niveles de calidad de vida de las generaciones que los precedieron.